Il Padrino
Calle 9a Este, Casco Viejo
Cuando la familia empieza alrededor de una pizza
Il Padrino tiene algo que encaja naturalmente con el Casco Antiguo: no necesitas convertir la comida en un evento demasiado formal para disfrutarla. Puedes sentarte en su terraza, escuchar el movimiento de la calle y ver pasar la tarde mientras una pizza recién horneada llega al centro de la mesa.
Su propuesta gira alrededor del estilo napolitano, con clásicos como Margherita, Marinara, Capricciosa y Quattro Formaggi, además de combinaciones con prosciutto, hongos, vegetales o mariscos. La carta conserva esa idea italiana de que pocos ingredientes, bien combinados, pueden decir bastante. El espacio acompaña esa sensación: tiene una parte más fresca y relajada hacia el exterior y un salón interior más elegante, así que la experiencia puede cambiar según el momento del día o el tipo de plan.
Una porción, una copa y el Casco pasando frente a ti
Aquí la pizza funciona mejor cuando se comparte. Pedir una al centro, añadir una focaccia o unas albóndigas a la boloñesa y acompañarlo con una copa convierte una comida sencilla en uno de esos momentos que se disfrutan sin mirar demasiado el reloj. Y quizá ese sea el verdadero encanto de Il Padrino: no intenta alejarte del Casco Antiguo, sino hacerte sentir dentro de él. Desde la terraza sigues viendo sus fachadas, su movimiento y la gente que va y viene mientras disfrutas sabores italianos en medio de una ciudad tropical.
También abre desde temprano y sirve desayuno, por lo que no está limitado únicamente a la típica cena italiana; puedes encontrarlo durante distintas etapas de un día recorriendo el barrio. Il Padrino es para quien cree que una buena pizza no necesita demasiada ceremonia: solo una masa bien hecha, algo rico encima, una mesa para compartir y tiempo suficiente para pedir otra porción. Porque en el Casco, a veces Italia aparece justo cuando alguien pregunta: “¿Pedimos una más?”
