La Vasquita Casco Viejo | Specialty Coffee
Casa Perez, Av. B, Panamá, Provincia de Panamá
La Vasquita: un pedacito del País Vasco
¡Ongi etorri, es decir bienvenido al delicioso mundo de la tarta de queso vasca! La Vasquita ofrece esa especialidad de postres única en Panamá. Desde su apertura en 2024 una de las estrellas del mundo de las dulcerias en la ciudad amurallada.
La gran protagonista es su auténtica tarta de queso vasca, horneada artesanalmente hasta alcanzar una superficie dorada y ligeramente tostada, mientras el interior conserva una textura sedosa, cremosa y casi fundente. Cada porción invita a comer despacio, a descubrir el contraste entre sus bordes caramelizados y su corazón suave, y a entender por qué este postre puede ser mucho más que el acompañamiento de un café.
La sucursal del Casco Antiguo se encuentra en Avenida B, junto a la boutique de Michelle Ferrer, en San Felipe. Llegar hasta allí forma parte de la experiencia: después de caminar entre fachadas históricas, balcones y calles llenas de vida, La Vasquita aparece como un refugio luminoso para hacer una pausa y entregarse a un momento de placer sencillo.
La marca nació de la pasión de dos amigos españoles por compartir en Panamá los sabores y la tradición de la repostería vasca. Su propuesta se convirtió en la primera tienda especializada en tartas vascas del país, pero la experiencia va más allá del postre: aquí, cada preparación busca tender un puente entre España y Panamá, desde la tarta recién horneada hasta los granos de café seleccionados para acompañarla.
Café panameño para acompañar la tradición vasca
La tarta clásica es una parada obligatoria, aunque quienes disfrutan explorando nuevos sabores pueden elegir entre versiones de pistacho, Oreo, dulce de leche y Lotus. Cada una ofrece una personalidad distinta: más tostada, más golosa, más intensa o delicadamente especiada. Lo difícil no es encontrar una favorita, sino decidir con cuál empezar.
La carta también invita a prolongar la visita con tostadas de masa madre, bocatas, preparaciones con huevo y otras opciones saladas ideales para un brunch sin prisa. Son platos pensados para compartir, conversar y dejar que la mañana avance lentamente, entre bocados crujientes, rellenos sabrosos y el aroma del café recién preparado.
En la barra, el café ocupa un lugar especial. Puedes elegir entre espresso, cappuccino y latte, o adentrarte en el mundo del café filtrado con Geisha panameño, disponible en versiones lavada y natural. Sus notas aromáticas y su delicada acidez ofrecen un contrapunto perfecto para la untuosidad de la tarta. La casa incluso recomienda distintos métodos según el sabor elegido, convirtiendo el postre y la bebida en un pequeño maridaje gastronómico.
El ambiente es acogedor y luminoso, con mesas desde las que se puede observar el movimiento del Casco Antiguo mientras el café perfuma el espacio y una porción de tarta espera sobre el plato. La experiencia no consiste únicamente en comer: es sentarse, mirar, conversar y dejarse envolver por una mezcla de aromas, texturas y recuerdos.
Para el visitante, La Vasquita es el punto donde el País Vasco y Panamá se encuentran en una misma mesa: una tarta de queso recién horneada, un café de especialidad panameño y el encanto de una ciudad que invita a caminar sin rumbo fijo. Un lugar para comenzar el día, hacer una pausa durante el recorrido o regresar por ese último bocado cremoso que se queda en la memoria.
