Un ron que lleva la rebeldía en el nombre
El nombre no fue elegido al azar. Pedro Mandinga honra a un líder cimarrón del siglo XVI que resistió al poder colonial desde el istmo panameño. Ese espíritu inspiró una destilería independiente fundada en Ciudad de Panamá en 2016, donde el ron se produce en pequeños lotes a partir de raspadura elaborada por productores de Chiriquí. La fermentación lenta y la destilación en alambique de cobre transforman ese ingrediente tradicional en un ron con notas de caña, caramelo y fruta madura.
Cuando la raspadura aprende a bailar salsa
En Pedro Mandinga Rum Bar, entre Plaza Herrera y Calle 8a, el ron deja la botella y entra en escena. Mojitos, ponches y cócteles de autor combinan la casa con frutas frescas, especias y sabores caribeños, mientras la salsa completa una atmósfera pensada para beber sin prisa. Incluso existe una edición especial Casco Viejo, creada como homenaje a la historia, arquitectura y vida nocturna del barrio.
Aquí pedir un cóctel también es descubrir de dónde viene lo que estás tomando. Porque en Pedro Mandinga, Panamá no aparece como decoración detrás de la barra: está en la raspadura, en el ron, en la música y en cada copa que termina levantándose al ritmo de la noche.