Plaza Arango: donde la suerte se anunciaba en voz alta
A simple vista, Plaza Arango puede pasar desapercibida. Sin embargo, su historia se remonta a finales del siglo XIX: aparece en mapas de 1885 y 1886 y, después del incendio de 1894, el área terminó consolidándose como plaza. A comienzos del siglo XX ya tenía bancas y vegetación junto a la Avenida B.
El día en que todos esperaban un número
Su capítulo más singular llegó con la Lotería Nacional de Beneficencia. Durante años, los sorteos se realizaron aquí, frente a la antigua sede policial, alrededor de una estructura situada en el centro. Las voces de los locutores, los compradores de billetes y la expectativa por los premios transformaban la plaza en un pequeño escenario público. Fotografías históricas registran sorteos celebrados allí todavía en 1959, y la actividad continuó antes de trasladarse en la década de 1970. Ese pasado hace especial a Plaza Arango. No necesita una gran estatua para contar una historia: su atractivo está en imaginar a personas reunidas, escuchando cada cifra con atención.
Al recorrerla hoy, vale la pena detenerse. Bajo su apariencia tranquila permanece el recuerdo de una época en la que la suerte no llegaba por una pantalla: se escuchaba en plena plaza.