Conocida originalmente comoPlaza Mayor y también llamada Plaza Catedral, nació como el principal espacio público de la nueva Ciudad de Panamá establecida en 1673. Frente a ella se levantaron edificios esenciales para la vida religiosa y política, entre ellos la Catedral Metropolitana y el antiguo Cabildo. Desde este último se anunció al pueblo la Independencia de España el 28 de noviembre de 1821; décadas después, la plaza volvió a ocupar un lugar central durante los acontecimientos de noviembre de 1903, cuando Panamá se separó de Colombia.
Historia entre árboles, ladrillos y próceres
Hoy el movimiento es distinto. Caminantes, turistas y residentes atraviesan sus senderos de ladrillo, descansan bajo los árboles o contemplan la Catedral desde el quiosco blanco. Al recorrerla aparecen también los bustos de protagonistas de la separación de 1903, entre ellos José Agustín Arango, Tomás Arias, Federico Boyd y Manuel Amador Guerrero. A su alrededor, el Palacio Municipal y el Museo del Canal refuerzan esa sensación de estar caminando por un núcleo de la memoria nacional.
La Plaza de la Independencia merece algo más que atravesarla camino a otro destino. Detenerse aquí es descubrir que algunos de los capítulos más importantes de Panamá ocurrieron precisamente alrededor de esta plaza.