A veces Panamá no cabe en una postal, pero sí en un arete, un abanico o una pieza que cabe en la palma de la mano. Anaí reúne moda, accesorios y detalles con identidad local para demostrar que un recuerdo también puede vestirse.
Hay recuerdos que ocupan una maleta y otros que caben alrededor de un dedo, una muñeca o un cuello. Casa Majestic convierte la joyería en una forma más pequeña —y brillante— de llevarse algo especial del Casco Antiguo.
Hay tiendas que venden ropa y otras que parecen empacar una actitud completa. Porto D Almas mezcla feminidad, elegancia y espíritu caribeño en prendas pensadas para sentirse ligeras, verse sofisticadas y viajar tan bien como quien las lleva.
Hay tiendas donde eliges qué ponerte y otras donde primero quieres mirar alrededor. Solsona convierte la moda latinoamericana en una pequeña exposición: diseño, arquitectura y prendas cuidadosamente elegidas comparten escenario en pleno Casco Antiguo.
Si el mar pudiera guardar recuerdos en una maleta, probablemente se parecerían a los de Aquarela. Entre moda tropical y pequeños recuerdos de viaje, esta tienda convierte el espíritu de vacaciones en algo que puedes llevar contigo mucho después de dejar Panamá.
Hay ropa que simplemente combina con el clima y ropa que parece haber nacido de él. En Biancamar, el Caribe se convierte en lino, movimiento y siluetas ligeras que hacen que vestirse para el calor se sienta casi tan natural como sentir la brisa.
Hay ropa para salir y ropa que parece decirte “sal”. En BOHO Shack, telas ligeras, estampados y espíritu costero convierten vestirse en una invitación a recorrer el Casco Antiguo como si las vacaciones acabaran de comenzar.
Hay tiendas que venden ropa y otras que terminan vistiéndote de recuerdo. No Me Olvides convierte la guayabera, el lino y la elegancia tropical en una forma muy panameña de llevarte el viaje puesto.