Pizza napolitana, una terraza abierta al movimiento del Casco y ese placer sencillo de poner una pizza al centro y dejar que todos tomen una porción. Il Padrino lleva el espíritu informal de una mesa italiana a uno de los rincones más vivos del barrio histórico.
Autos que parecen haberse detenido en otra época, paredes de piedra y mesas servidas entre recuerdos del pasado. Casa Catedral no propone simplemente sentarse a comer: invita a cenar dentro de una historia.
Carnes al fuego, cócteles que acompañan la noche y un rooftop desde donde las luces de Ciudad de Panamá parecen formar parte de la cena. El Enemigo juega con su nombre desde el primer momento: aquí, el verdadero rival puede ser esa voz que dice que ya es hora de irse.
La Pulpería toma la esencia de aquellas antiguas tiendas de barrio donde siempre ocurría algo y la convierte en una mesa contemporánea llena de sabor, música y conversación. Aquí se viene a compartir: un pulpo al centro, un cóctel entre las manos y una noche en el Casco que puede durar más de lo previsto.
Mariscos, cocteles y una terraza abierta hacia el Pacífico hacen de Finca del Mar una parada para comer sin prisa. Su encanto está en combinar el ambiente relajado del Casco Antiguo con sabores que parecen hechos para acompañar una tarde cerca del mar.
En Super Gourmet, el almuerzo puede empezar mirando qué queda detrás de la vitrina. Empanadas recién hechas, sándwiches generosos, sopas calientes y desayunos servidos sin demasiada ceremonia convierten este pequeño restaurante del Casco Antiguo en algo parecido a encontrar, por accidente, la deli favorita de alguien que vive aquí.
Casa Sucre Coffeehouse combina café de especialidad panameño, gastronomía y arquitectura colonial dentro de una histórica casa de 1873 en el Casco Antiguo.
Celikateses Gluten Free Experience es un café y restaurante del Casco Antiguo dedicado a la gastronomía 100 % libre de gluten, con desayunos, platos salados, café y repostería.